Transporte urbano

La bicicleta gana terreno.

Movilidad sostenible

Hay estudios sobre los deplazamientos de corta distancia que indican que hay una enorme proporción de ellos realizados en coche se podrían hacer perfectamente en bicicleta sin que supusiera diferencia significativa en cuanto al tiempo de desplazamiento puerta a puerta.

Las mejoras técnicas han hecho de la bicicleta un vehículo moderno, cómodo y eficaz. Además de no contaminar y de ser silenciosa, económica, discreta y accesible a todos los miembros de la familia, la bicicleta resulta, sobre todo mas rápida que el coche en trayectos urbanos de corta distancia (5 km, e incluso mas, a medida que aumenta la congestión del tráfico). En Europa, el 30 % de los trayectos realizados en coche cubren distancias inferiores a 3 Km y el 50 % menos de 5 Km. El potencial de la bicicleta no es despreciable, no para los desplazamiento cotidianos hasta el trabajo o al colegio (el 40 % de los desplazamientos se realiza por esos motivos) ni para otros tipos de desplazamiento (el 60 % restante se debe a compras, servicios.ocio, actividades sociales, etc).

Situación en España

Esta afición por las dos ruedas también está creciendo en España, donde se calcula que más de tres millones de personas utilizan la bicicleta para acudir al trabajo. Dicha opción ciudadana ha tenido su lógico reflejo en las políticas de algunas ciudades, en las que sus gobiernos locales han decidido potenciar su uso. Sin embargo, queda aún mucho camino por hacer. De hecho, la OCU, en un reciente estudio sobre la calidad de las vias ciclistas de once ciudades españolas constata el todavía poco interés de muchas administraciones locales por apostar por redes de vías ciclistas como alternativa real a los medios de transporte públicos y, sobre todo, privados.

Los mejores resultados de este informe se los lleva Sevilla que, con 140 kilómetros de bicicarril, es la ciudad más segura y mejor conectada para el uso de la bicicleta. De hecho, este año ha sido considerada la cuarta mejor ciudad del mundo para andar en bici. Buena nota también han obtenido Zaragoza, Donostia-San Sebastián, Vitoria, Barcelona y Valencia. En el otro extremo, se encuentra Madrid, que aunque posee la red más extensa (278 kilómetros), es la que tiene el bicicarril en peores condiciones. Córdoba, Málaga, Murcia y Las Palmas son otras de las ciudades que han obtenido la puntuación más baja. Las razones son que sus vías, con independencia de su longitud, están mal conectadas y conservadas, tienen carriles estrechos, que invaden las aceras y en algunos casos, resultan hasta peligrosas.