Situación actual

El futuro llega montado en bicicleta

El reinado del coche particular como medio de transporte por excelencia se tambalea. La sencilla, segura y sostenible bicicleta, con más de un siglo de vida, está llamada a convertirse en el sustituto natural de los vehículos a motor. Razones no le faltan: es un medio de transporte urbano limpio y barato que además está considerado como el más rápido y ecológico para recorrer distancias de entre 1 y 8 kilómetros.

Atrás queda la segunda mitad del siglo XX cuando la compra de coches se multiplicó exponencialmente entre la población, después de haber sido un bien sólo al alcance de las clases más adineradas. Sin embargo, tras medio siglo de uso y abuso del coche particular, ha aparecido su lado más oscuro. Los elevados costes del petróleo, los gastos de mantenimiento y reparación además de la mayor concienciación sobre el cuidado del medio ambiente sin olvidar la crisis en mayúsculas en las que anda sumido el planeta han puesto en serios apuros al omnipresente coche. En su lugar se abre paso una silenciosa máquina cuyos motores son nuestras piernas, sencilla y fácil de mantener que además respeta el medio ambiente. La bicicleta es un medio de transporte limpio, rápido, barato y sostenible. Por eso cada vez está adquiriendo un papel más importante en la movilidad de muchas ciudades del mundo.

Los datos hablan por sí solos. A día de hoy, la producción de bicicletas (más de 100 millones al año) triplica a la de automóviles. Además, Europa es el lugar del mundo donde más uso se hace de la bicicleta, utilizada como alternativa al coche. En Amsterdan, el 33 por ciento de los viajes se hace en bicicleta mientras que en Copenhague ese mismo porcentaje, es decir, una tercera parte de los viajeros, usa la bicicleta para acudir al trabajo. Londres llama también la atención en este cambio de chip: los usuarios de las dos ruedas se han duplicado, en diez años, llegando actualmente a los 575.000. Asimismo, sus autoridades han dado el visto bueno a la inversión de 1.000 millones de euros en infraestructuras.

Beneficios para la salud

A las ventajas ya mencionadas del uso de la bicicleta se unen las relacionadas con la salud. Dos trayectos diarios de 15 minutos en bicicleta son suficientes para tener un corazón sano. Su práctica moderada y regular reduce las afecciones cardiacas a la mitad. Asimismo, disminuyen otras dolencias como la hipertensión, la bronquitis crónica ó el asma y también se mejora el tono muscular. Todo ello contribuye a lograr una sensación de satisfacción personal que favorece el estado de ánimo.

De aquí la conveniencia de incentivar el uso de este medio de transporte entre toda la población. Capítulo especial  merecen los niños y adolescentes ya que el pedaleo en sus desplazamientos diarios reduce  la obesidad, un mal cada vez más común en edades tempranas, consecuencia de las dietas y de las nuevas opciones de ocio relacionadas con las nuevas tecnologías.